Qué Hacer en Palermo Gratis

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Palermo es una de esas ciudades que no necesitan que gastes dinero para sorprenderte. Romanos, árabes, normandos, españoles: todas las civilizaciones que pasaron por aquí dejaron algo en sus calles, sus iglesias y sus mercados, y buena parte de ese legado está disponible para quien quiera recorrerlo a pie. Estos son los diez planes (casi todos gratuitos) que no puedes perderte en la capital de Sicilia.


1. Pasea por los Quattro Canti


En el cruce entre la Via Maqueda y el Corso Vittorio Emanuele, las dos arterias principales del centro histórico, se encuentran los Quattro Canti: una plaza octogonal barroca del siglo XVII donde cuatro fachadas idénticas se miran entre sí. Cada una representa una estación del año, un rey español y una santa patrona de la ciudad.

Los Quattro Canti

Es el centro geométrico y simbólico de Palermo, y el punto desde el que tiene sentido empezar cualquier recorrido. De hecho, es justo aquí donde arranca el Free Tour por Palermo en español si prefieres descubrir la ciudad con un guía local. Llega a primera hora de la mañana, antes de que se llene de gente, y tómate un momento para mirar las cuatro fachadas despacio. Es uno de los conjuntos barrocos más singulares de Italia y casi nadie le dedica el tiempo que merece.


2. Admira la Catedral de Palermo


Construida en 1184 sobre una mezquita que antes había sido una basílica cristiana, la Catedral de Palermo es un manual de historia comprimido en piedra. Su exterior mezcla elementos normandos, árabes y góticos de una forma que no tiene parangón en Europa: arcos de herradura, incrustaciones geométricas y una torre que parece pertenecer a otro edificio distinto en cada ángulo desde el que se mira.

La entrada a la zona basilical es gratuita, con horario de lunes a sábado de 9:00 a 17:30 y los domingos de 9:00 a 13:00. La zona monumental (tumbas reales, tesoro, terrazas) tiene precio aparte, pero solo cruzar la nave central ya justifica la visita. Aquí descansan los restos del emperador Federico II, uno de los personajes más fascinantes de la Edad Media.


3. Camina por la Martorana y la Piazza Bellini


A pocos pasos de los Quattro Canti, la Piazza Bellini acoge dos iglesias que resumen mejor que ningún otro lugar la mezcla de culturas que define Palermo. La más notable es la Martorana, construida en el siglo XII por orden de un almirante al servicio de los reyes normandos. Su interior de mosaicos bizantinos dorados, entre los más antiguos de Sicilia, tiene una entrada simbólica de unos 2€ que merece cada céntimo: es, en miniatura, comparable a las maravillas de Monreale.

Mantorana

Junto a ella, la iglesia de San Cataldo, con sus tres cúpulas rojas de influencia árabe, es otro ejemplo del estilo árabe-normando que en 2015 fue declarado Patrimonio de la Humanidad. La plaza en sí, donde puedes admirar ambos exteriores sin pagar nada, es uno de esos rincones que hacen especial a Palermo.


4. Adéntrate en el Mercado de Ballarò


El mercado más antiguo y animado de Palermo es también uno de los más auténticos de toda Italia. Ballarò lleva funcionando desde la época árabe y hoy sigue siendo el corazón popular de la ciudad: puestos de pescado fresco, verduras, especias, carne, street food y una energía que no se parece a nada.

Mercado de Ballarò

Los vendedores vocean en siciliano, el olor a frituras se mezcla con el del marisco, y la mezcla de culturas del barrio del Albergheria lo convierte en un lugar tan interesante antropológicamente como gastronómicamente. Ve por la mañana, cuando está en plena actividad, y prueba algo: un arancino (la croqueta de arroz siciliana), un cannolo recién hecho o, si te atreves con lo más local, un panino con la milza, el bocadillo más palermitano de todos.


5. Recorre la Via Maqueda y el Corso Vittorio Emanuele


Las dos calles principales del centro histórico de Palermo son en sí mismas un plan. La Via Maqueda, peatonal en su mayor parte, concentra palacios barrocos, iglesias y la vida cotidiana de la ciudad: estudiantes, cafés, mercadillos, músicos callejeros. El Corso Vittorio Emanuele, la calle más antigua de Palermo, atraviesa el centro desde el mar hasta la Catedral con una sucesión de plazas y edificios históricos.

Recorrer ambas a pie, sin prisa y sin destino fijo, es la mejor manera de entender cómo funciona Palermo. La ciudad no está pensada para ser visitada en orden: está pensada para ser descubierta al caminar.


6. Tómate una Foto en la Piazza Pretoria


A un paso de los Quattro Canti, la Piazza Pretoria alberga una fuente monumental del siglo XVI que los palermitanos bautizaron hace siglos como la “Piazza della Vergogna” (la plaza de la vergüenza) por las figuras desnudas que la decoran. La fuente, diseñada originalmente para una villa florentina, llegó a Palermo casi por accidente y hoy es uno de los elementos más fotogénicos del centro histórico.

El Ayuntamiento y varias iglesias barrocas rodean la plaza, creando un conjunto que funciona igual de bien de día que de noche, cuando la fuente se ilumina. Entrada libre, siempre abierta.


7. Disfruta del Foro Italico y el Paseo Marítimo


Al final del Corso Vittorio Emanuele, la Porta Felice abre paso al Foro Italico, el paseo marítimo de Palermo. Es donde los palermitanos salen a caminar, correr o simplemente sentarse a mirar el mar, con el Monte Pellegrino de fondo y el ruido de la ciudad quedándose atrás.

No es un paseo turístico, es un paseo de ciudad, y eso es exactamente lo que lo hace interesante. Al atardecer se llena de vida y la luz sobre el golfo de Palermo es difícil de olvidar.


8. Maravíllate con el Arte Urbano de Via dei Cassari


En Via dei Cassari se encuentran algunos de los mejores ejemplos de arte urbano de Palermo. El barrio de la Kalsa, uno de los más antiguos de la ciudad, tiene una tradición de arte callejero que ha convertido sus muros en una galería al aire libre. Murales de gran formato, grafitis con referencias a la historia siciliana y obras de artistas locales e internacionales conviven con edificios barrocos en estado de deterioro que tienen su propio tipo de belleza.

Recórrelo sin ruta fija, especialmente por la tarde, cuando el barrio cobra vida con los bares y restaurantes de la zona.


9. Sube el Monte Pellegrino al Atardecer


El monte que domina Palermo desde el norte fue descrito por Goethe, en su célebre viaje a Italia, como uno de los promontorios más bellos del mundo. Desde la cima, la vista sobre la ciudad, el golfo y la Conca d’Oro es espectacular, y la subida a pie por el camino que bordea la montaña es gratuita aunque exigente.

Si no te apetece subir a pie, se puede llegar en autobús urbano por el precio de un billete normal. El santuario de Santa Rosalía, patrona de Palermo, está en la cima y es de acceso libre. Ve al atardecer: la luz sobre la ciudad a esa hora es uno de los mejores momentos del día en Palermo.


10. Únete al Free Tour por Palermo


Para entender de verdad todo lo que has visto (quién construyó qué, por qué Palermo es tan diferente al resto de Italia y qué historias se esconden detrás de cada fachada), lo mejor es el Free Tour por Palermo en español. Un guía local siciliano lleva el hilo entre la catedral normanda, los mercados árabes, las iglesias barrocas y los siglos de historia que se superponen en cada esquina.

Con más de 15.000 viajeros y una valoración de 9,4 sobre 10, es uno de los tours mejor valorados de Sicilia. El recorrido dura dos horas y el precio es de aportación libre: tú decides cuánto quieres dar al final según lo que haya valido.


Palermo: Una Cuna de Fusión Cultural

Una ciudad que ha sido fenicia, griega, romana, árabe, normanda y española no puede visitarse en un día ni resumirse en una lista. Pero estos diez planes son la mejor puerta de entrada a una ciudad que sorprende a quien le da tiempo y que raramente defrauda a quien la recorre a pie.

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